Elena Andradas Aragonés
A solo dos días de la celebración del Simposio Deporte para la Educación y la Salud, la Directora General de Salud Pública, Calidad e Innovación nos explica las acciones que su Departamento viene desarrollando para impulsar hábitos de vida saludable en la población en general y en los escolares en particular.

 

Una de las funciones de la Dirección General de Salud Pública, Calidad e Innovación es “analizar, proponer y, en su caso, gestionar políticas de salud pública, programas de prevención de las enfermedades y de promoción de la salud”. Promocionar la salud ayuda a prevenir enfermedades; ¿se traslada esta máxima a actuaciones concretas?

En efecto, desde hace ya muchos años se vienen desarrollando acciones para la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad y, en el año 2013, con la intención de integrar y coordinar todo este trabajo entre todos los niveles, sectores y actores implicados se puso en marcha la Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el Sistema Nacional de Salud (SNS). La Estrategia prioriza cinco factores -los que más se relacionan con el desarrollo de enfermedades crónicas- actividad física, alimentación, bienestar emocional, prevención de tabaquismo y prevención del consumo de riesgo y nocivo de alcohol, y propone el desarrollo progresivo de intervenciones concretas para abordarlos.

Una actuación que quiero destacar es el desarrollo de la web Estilos de vida saludable, que ofrece información de calidad para la ciudadanía; en concreto, para actividad física, cuenta con un test que permite evaluarnos para saber si somos lo suficientemente activos, ofrece vídeos con ejemplos sencillos de ejercicios que se pueden hacer en casa y diferentes herramientas de planificación para cumplir con las recomendaciones de actividad física y prevención del sedentarismo para cada grupo de edad.

La ciudadanía desconoce a menudo el trabajo concreto realizado por ustedes en el ámbito escolar. ¿Cuáles son los hitos más destacables y qué proyectos actuales cabe destacar?

Somos conscientes de que la educación es un determinante clave para la salud de la población y contamos con una larga trayectoria de trabajo conjunto en promoción y educación para la salud en la escuela. Concretamente, en el marco de la Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el SNS, el entorno educativo se ha identificado como uno de los entornos prioritarios de intervención y se han identificado tres líneas de acción: a) promover la actividad física en escuelas infantiles y centros de primaria y secundaria, b) extender los programas de consumo diario de fruta y verdura en las escuelas y c) promover el bienestar emocional mediante programas de parentalidad positiva en los más pequeños, y de habilidades de vida en etapas posteriores.

En relación con la primera línea, para que los menores alcancen las recomendaciones de tipo, intensidad y frecuencia de actividad física según su tramo de edad se hace necesario potenciar las escuelas como espacio para realizar actividad física en horario extraescolar, aumentar la intensidad de la asignatura de educación física, romper los tiempos sedentarios mediante «descansos activos» y fortalecer la actividad física en los curricula del profesorado. No se trata de quitar tiempo a otras asignaturas, sino de integrar la actividad física de una forma transversal.

En este sentido, me gustaría destacar el desarrollo de dos materiales concretos: DAME 10 y Unidades Didácticas Activas (UDAs).

DAME 10, acrónimo de Descansos Activos Mediante Ejercicio, es un material didáctico para 2º ciclo de educación infantil hasta el último curso de primaria y primer curso de secundaria que busca romper los tiempos sedentarios mediante «descansos activos» y propone actividades físicas de 5-10 minutos de duración para que el profesor tutor o especialista las desarrolle en el aula durante el horario lectivo.

UDAs es un material para Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria que pretende aumentar la intensidad de las actividades físicas realizadas en la asignatura de Educación Física; estos materiales han sido diseñado para ajustarse a los contenidos curriculares de cada curso y etapa, a la vez que favorece el desarrollo y adquisición de las Competencias Clave establecidas en la legislación educativa vigente.

Todos los materiales están disponibles en la web del Ministerio y las actividades se pueden descargar por etapas educativas.

Según datos del “Informe 2016 de Actividad Física y adolescentes en España”, el grado de cumplimiento entre nuestros menores de las recomendaciones de actividad física de la OMS es inferior al 39% entre los 11 y 12 años y del 30% en menores de 10 años. ¿Cómo se analiza esta situación desde la Dirección General?

Existe un amplio margen de mejora en el cumplimiento de las recomendaciones de actividad física para la salud tanto en los escolares como en las personas adultas; y no sólo la actividad física, también es un reto disminuir el sedentarismo, ya que se ha demostrado que es, por si mismo, un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas. Existe suficiente evidencia científica acerca de los beneficios de realizar actividad física y, más aún, se ha demostrado que promover la actividad física y reducir el sedentarismo es coste-efectivo. Creo que es el momento de ponernos a trabajar en serio; es verdad, que contamos ya con muchas iniciativas pero, si queremos un cambio sustancial, se debe realizar un esfuerzo conjunto, no sólo desde el ámbito sanitario, sino desde todos los sectores y niveles de la administración para sensibilizar sobre este tema y poner en marcha políticas que contribuyan a que la población sea más activa. Esto tiene mucho que ver con los entornos. Debemos facilitar entornos que propicien que la opción saludable sea la más fácil de elegir. Si nuestros entornos no favorecen que seamos activos será muy difícil cambiar las estadísticas.

¿Existen planes de acción conjuntos entre el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad para atender el incremento del sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad infantiles?¿En qué consisten? ¿Cómo se coordinan?

Por supuesto, como no puede ser de otra manera, ambos Departamentos venimos colaborando estrechamente desde hace muchos años. Existen diversos planes y estrategias como el Plan Integral para la actividad física y el deporte (Plan A+D), la Estrategia NAOS o la Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención, antes mencionada, donde se materializa la buena coordinación que mantenemos.

Quiero destacar las Recomendaciones para la población sobre actividad física y reducción del sedentarismo y del tiempo de pantalla, fruto del trabajo conjunto entre ambos Ministerios. Estas recomendaciones se publicaron en el año 2015 y han supuesto un paso fundamental, ya que hasta ese momento no existían unas recomendaciones nacionales y se utilizaban principalmente las de la OMS, en las que no se incluían a los menores de 5 años.

 

Tabla resumen de Recomendaciones sobre Actividad Física, Sedentarismo y Tiempo de pantalla
Tabla resumen de Recomendaciones sobre Actividad Física, Sedentarismo y Tiempo de pantalla

 

Como he señalado previamente para abordar cuestiones como la actividad física, el sedentarismo o la obesidad es imprescindible una respuesta conjunta desde todos los sectores y niveles de la administración. El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad son aliados naturales, pero nos enfrentamos a un problema complejo que requiere una respuesta multisectorial, tenemos que involucrar también a otros sectores como transporte, urbanismo, empleo, economía, etc.

Echemos la vista atrás: en términos de salud, ¿cómo eran los escolares de hace 10 ó 20 años comparados con los de ahora? ¿En qué aspectos hemos mejorado y dónde hemos retrocedido?

Las fuentes de información que manejamos habitualmente (la Encuesta Nacional de Salud (ENS), el estudio sobre conductas de los escolares relacionadas con la salud (Health Behaviour in School-aged Children o HBSC) y el estudio de Vigilancia del Crecimiento, Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad (ALADINO) señalan una estabilización de varios años en la prevalencia de obesidad tanto en menores como en adultos. Esto es una buena noticia e indica que vamos por buen camino aunque es cierto que aún queda mucho por mejorar.

Respecto a la actividad física en los escolares, según las series del HBSC desde 2002 a 2014, el porcentaje de chavales que se sentían físicamente activos 5 o más días a la semana ha ido en aumento si bien aún es insuficiente. Por otra parte, según datos de la ENS , el 12,1% de la población infantil de 5 a 14 años se declara sedentaria, es decir, no realiza actividad física alguna en su tiempo libre. El porcentaje de sedentarismo es el doble en niñas que en niños incrementándose con la edad. Además, según el estudio Actividad física y prevalencia de patologías en la población española, del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, la práctica de actividad física disminuye con la edad y es un 50 % menor en las mujeres que en los hombres.

Parece, por tanto, que no es en la escuela sino en etapas posteriores cuando se detecta una mayor disminución de la actividad física. Los jóvenes estudiantes y, en particular, las mujeres, y los mayores de 74 años son la población a la que, según las estadísticas, debemos orientar prioritariamente nuestras políticas de promoción de la salud, pero lo que está claro es, como he dicho, que la práctica entre los escolares es aún insuficiente y que si se inculca el ser activo desde los primeros años es más fácil que se mantenga este patrón a lo largo de la vida por lo que, insisto, el entorno educativo es prioritario.

Otro reto pendiente es el uso adecuado de las pantallas (televisión, ordenador, videojuegos u otros dispositivos electrónicos). En España, según datos de la ENS, la mitad de la población infantil pasa más tiempo libre del recomendado frente a una pantalla: más del 50% de los niños y niñas de 1 año ve la televisión a diario cuando en menores de 2 años la recomendación es evitar pasar tiempo frente a una pantalla y el 52,3 % de 5 a 14 años supera las 2 horas diarias, tiempo máximo recomendado para este grupo de edad.

En un plano más personal. ¿Cómo concilia en su caso el trabajo y la práctica de actividad física? ¿Consigue un equilibrio satisfactorio? ¿Qué deportes le gusta practicar?

La verdad que, a veces, no es tan fácil conciliar; paso muchas horas sentada y el exceso de trabajo no ayuda pero, al menos, intento levantarme cada 2 horas, como dicen las recomendaciones, y llegar a los 150 minutos de actividad física a la semana. ¿Cómo lo consigo? Pues trato de incorporar la actividad física en mi día a día, caminando siempre que puedo o subiendo las escaleras en vez de coger el ascensor pero, reconozco que me resulta más sencillo ser activa en mi tiempo libre así que el fin de semana aprovecho para salir a caminar al campo que es una de mis aficiones preferidas.

"Hay que lograr que los menores alcancen las recomendaciones de tipo, intensidad y frecuencia de actividad física según su tramo de edad, no quitando tiempo a otras asignaturas, sino integrando la actividad física de una forma transversal"

Sobre Elena Andradas Aragonés

Nacida el 28 de abril de 1961, es Licenciada en Medicina por la Universidad Autónoma de Madrid y médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. Máster en Salud Pública por la Escuela Nacional de Sanidad e International Master in Health Technology Assessment and Management.

En la Agencia Laín Entralgo de la Comunidad de Madrid fue coordinadora de la Unidad de Evaluación de Tecnología Sanitaria y directora del área de Investigación y Estudios Sanitarios.

Ha sido subdirectora de Calidad, Investigación y Docencia, y desde 2012 era subdirectora general de Promoción de la Salud y Epidemiología del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Especial Simposio: entrevista a Elena Andradas, Directora General de Salud Pública, Calidad e Innovación
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